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Diagnóstico de enfermedades infecciosas

Análisis de Virus de Papiloma Humano

El virus del papiloma humano (VPH) es la causa de un amplio número de situaciones patológicas, tanto en el varón como en la mujer, siendo las más frecuentes los condilomas acuminados o verrugas genitales y es la principal causa de cáncer de útero, y es el segundo tipo de cáncer femenino más prevalerte en el mundo.
La persistencia de la infección por un genotipo específico incrementa el riesgo de cáncer de cérvix. El riesgo oncogénico aumenta por co-infecciones de distintos genotipos de HPV. Un total de 15 fueron clasificados en tipos de alto riesgo oncogénico (16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68, 73 y 82); 3 de probable alto riesgo oncogénico (26, 53 y 66), y 12 de bajo riesgo oncogénico (6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 70, 72, 81).



El análisis de VPH por la técnica de PCR Clinical Array introduce un sistema totalmente innovador, de alta sensibilidad y especificidad a través de microarrays de baja densidad para detectar 35 genotipos de HPV en una sola muestra con lectura e interpretación automática de resultados. El genotipado permite detectar estas co-infecciones, conociendo cuantos tipos están presentes y el riesgo de cada uno de ellos.Los tipos de muestras que se analizan son ThinPrep, hisopados, suspensión celular, parafina, condilomas y otras.

Toxoplasmosis

Las técnicas de rutina para el diagnóstico de la Toxoplasmosis se basan en la detección indirecta de la respuesta inmune del paciente frente al parásito. Sin embargo, hay algunas situaciones clínicas en las que es aconsejable la detección directa de la presencia de Toxoplasma gondii, para la confirmación del diagnóstico y la adopción de una conducta terapéutica. Este es el caso de la confirmación de una infección aguda durante un embarazo y de toxoplasmosis congénita en neonatos y niños. En el laboratorio, el estudio para la detección de la presencia de ADN de Toxoplasma gondii en líquidos biológicos se basa en la amplificación por PCR de un fragmento específico del ADN del parásito que se encuentra presente en alto número de copias en el genoma parasitario. Nuestros resultados actuales sobre sensibilidad del sistema muestran que es posible detectar hasta 1 taquizoito en 500 µl de líquido amniótico.

Parvovirus

El parvovirus humano B19 es un virus infeccioso para humanos que pertenece a la familia de los Parvoviridae. El virus causa eritema infecciosa, en niños y adultos, también llamada "Quinta Enfermedad", aunque no siempre causa síntomas. El contacto con el virus produce inmunidad de por vida.

El parvovirus humano B19 se asocia con diversas enfermedades a demás del eritema infeccioso, demostrando infecciones esporádicas o epidémicas:

Crisis anémicas como la anemia aplásica por lisis de precursores de células eritrocíticas. En la actualidad, el espectro de cuadros clínicos en los que se implica al B19 se ha ampliado, e incluye: producción de abortos o hidropesía fetal no inmune, artritis, anemia crónica en inmunodeprimidos, eritroblastopenia transitoria de la infancia, púrpura vascular, púrpura trombocitopénica, hemofagocitosis, encefalitis, miocarditis, costocondritis, linfadenitis mesentérica, gastroenteritis aguda, pseudoapendicitis, vasculitis aguda, poliarteritis nudosa, queratolisis exfoliativa, bronquitis, bronquiolitis, laringitis, síndrome de distrés respiratorio y otros.

La técnica más sensible para detectar DNA de B19 es la PCR y se realiza sobre diversas regiones del genoma del virus, principalmente sobre secuencias de la región de la cápside. La PCR puede realizarse sobre muestras de plasma o suero, células y tejidos, y nos proporciona un diagnóstico rápido, muy útil en aquellos casos donde no exista producción de anticuerpos, como en los inmuno deprimidos o en el feto.

Rubeola

La infección por rubéola de una mujer embarazada, particularmente durante las primeras 16 semanas puede provocar malformaciones congénitas graves en su hijo, retraso mental e incluso dar a luz un bebe muerto. Si la madre no tiene anticuerpos el virus se replicara en la placenta y se transmitirá a la sangre fetal, y por lo tanto a todo el feto. La rubéola ha de multiplicarse en la mayoría de los tejidos fetales.

El laboratorio puede hacer un diagnóstico prenatal, mediante la presencia de IgM específica en la sangre fetal indicaría que se ha producido una infección fetal, pero es necesario confirmar que no existe mezcla de la sangre fetal con la materna. Esta prueba tiene su máximo rendimiento sobre la semana 22 de gestación, aunque un resultado negativo no descarta la infección. También estamos capacitados en presentar otra alternativa para realizar el diagnóstico de infección fetal, es el estudio del ARN viral en líquido amniótico o sangre fetal mediante RT-PCR.

Citomegalovirus

El citomegalovirus, o CMV, se encuentra de manera universal en todas las localizaciones geográficas y en todos los grupos socioeconómicos, infecta entre un 50% y un 85% de los adultos de los Estados Unidos. El CMV es el virus que se transmite con más frecuencia a los fetos. Esto puede causar enfermedades serias, incapacidades permanentes e incluso a la muerte.. La infección inicial por CMV, que puede provocar algunos síntomas, siempre es seguida por una infección prolongada asintomática, en la que el virus queda latente. Una alteración importante del sistema inmune, por medicación o enfermedad, puede reactivar el virus.

En el laboratorio se puede detectar la presencia de ADN en muestras clínicas, basándose en el diagnostico in Vitro del virus por amplificación de fragmentos específicos del genoma. La detección se lleva a cabo mediante la amplificación de un fragmento consenso y la identificación mediante RFLP.
 

 

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