Las microdelecciones del brazo largo del cromosoma Y afectan aproximadamente a un 10% de los pacientes azoospérmicos y a un 15% de los pacientes con oligozoospermia idiopática severa. La mayoría de microdelecciones se producen en la región AZFc y afectan al gen DAZ, siendo éste el principal candidato a explicar la azoospermia de estos pacientes. ![]()
El virus del papiloma humano (VPH) es la causa de un amplio número de situaciones patológicas, tanto en el varón como en la mujer, siendo las más frecuentes los condilomas acuminados o verrugas genitales y es la principal causa de cáncer de útero, y es el segundo tipo de cáncer femenino más prevalerte en el mundo.
Hasta este momento se han aislado unos 100 genotipos, de los que aproximadamente 42 se han localizado en el área genital. Según su asociación con el cáncer de cérvix se han agrupado en dos categorías: de alto riesgo, probable alto riesgo y de bajo riesgo oncogénico.
La persistencia de la infección por un genotipo específico incrementa el riesgo de cáncer de cérvix. El riesgo oncogénico aumenta por co-infecciones de distintos genotipos de HPV. Un total de 15 fueron clasificados en tipos de alto riesgo oncogénico (16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68, 73 y 82); 3 de probable alto riesgo oncogénico (26, 53 y 66), y 12 de bajo riesgo oncogénico (6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 70, 72, 81).
El análisis de VPH por la técnica de PCR Clinical Array® introduce un sistema totalmente innovador, de alta sensibilidad y especificidad a través de micro arrays de baja densidad para detectar 35 genotipos de HPV con lectura e interpretación automática de resultados. El genotipado permite detectar estas co-infecciones, conociendo cuantos tipos están presentes y el riesgo de cada uno de ellos.
¿Qué es el HER2/neu? El HER2/neu es un oncogén que produce una proteína que constituye un receptor en la membrana de la célula, al que se unen sustancias que favorecen el crecimiento de la célula (factor de crecimiento).Cuando el gen HER2 está alterado, la proteína que produce se encuentra en cantidad mayor de la normal, se dice entonces que está incrementada su expresión e indica un grado mayor de proliferación y división de la célula, confiriendo al cáncer de mama una mayor agresividad, así como resistencia a la quimioterapia y hormonoterapia.

Entre el 25 y el 30% de las mujeres con cáncer de mama diseminado presentan una alteración del gen HER2. Esta alteración se asocia a peor pronóstico (mayor tasa de recurrencia y mortalidad) y múltiples estudios han demostrado su valor predictivo para sensibilidad o resistencia a distintos regímenes de terapia sistémica.
Se ha calculado que las células epiteliales normales tienen entre 20.000 y 50.000 receptores HER2/neu de membrana, mientras que las células tumorales de cáncer de mama que sobre expresan el oncogen pueden tener hasta 2 millones de receptores. La sobreexpresión en cáncer de mama humano suele ser consistente entre el tumor primario y las metástasis.
El interés primordial de este gen reside en su papel como diana terapéutica del trastuzumab (Herceptin®), anticuerpo monoclonal humanizado capaz de bloquear la acción del receptor HER2. Esta nueva terapia fue aprobada por la FDA en 1998, limitándola inicialmente a pacientes con enfermedad diseminada. Más recientemente se ha demostrado que el empleo de trastuzumab en estadíos iniciales de la enfermedad, como agente único o en regímenes combinados, reduce significativamente tanto el riesgo de recurrencia como la mortalidad. La Hibridación “In Situ” Fluorescente (FISH) es uno de los métodos utilizados para el estudio de HER2 neu, en donde se evalúa el número de copias del gen en el núcleo celular para detectar su amplificación. La prueba utilizada en el Centro de Genética Punta Pacífica se llama PATHVISION y esta aprobada por el Food and Drug Administration de Estados Unidos.
El parvovirus humano B19 es un virus infeccioso para humanos que pertenece a la familia de los Parvoviridae. El virus causa eritema infecciosa, en niños y adultos, también llamada "Quinta Enfermedad", aunque no siempre causa síntomas. El contacto con el virus produce inmunidad de por vida.[2]
El parvovirus humano B19 se asocia con diversas enfermedades[4] a demás del eritema infeccioso, demostrando infecciones esporádicas o epidémicas:
* Artritis y otras patologías de las articulaciones
* Hidropesía fetal
Crisis anémicas como la anemia aplásica por lisis de precursores de células eritrocíticas. En la actualidad, el espectro de cuadros clínicos en los que se implica al B19 se ha ampliado, e incluye: producción de abortos o hidropesía fetal no inmune, artritis, anemia crónica en inmunodeprimidos, eritroblastopenia transitoria de la infancia, púrpura vascular, púrpura trombocitopénica, hemofagocitosis, encefalitis, miocarditis, costocondritis, linfadenitis mesentérica, gastroenteritis aguda, pseudoapendicitis, vasculitis aguda, poliarteritis nudosa, queratolisis exfoliativa, bronquitis, bronquiolitis, laringitis, síndrome de distrés respiratorio y otros.
Infección durante el embarazo
A partir de 1984 son muchas las publicaciones en las que se asocia la infección por este virus con la pérdida fetal en la embarazada, aún en ausencia de síntomas maternos. La necesidad de una mayor producción de hematíes y la incapacidad del sistema inmune fetal para controlar la infección ocasiona una eritroblastosis fetal con el consiguiente aborto o hidropesía fetal no inmune, cuadro considerado actualmente como la principal manifestación de la infección por B19 en la embarazada.
La mayor mortalidad corresponde a aquellos casos en los que la madre se infectó en el primer trimestre de la gestación. Los anticuerpos maternos transferidos pasivamente al feto son insuficientes para eliminar el virus, que continúa replicándose durante semanas, conduciendo al aborto a las 4-6 semanas de la infección materna, generalmente en el tercer o cuarto mes de gestación. La infección en el segundo trimestre se asocia predominantemente a hidropesía fetal; la aplasia de las células precursoras eritroides provoca una anemia grave con fallo cardíaco, edema generalizado e incluso la muerte, que se produce tardíamente tras varias semanas de la infección materna (hasta 12 semanas). Algunos autores, además de la anemia, apuntan a la existencia de otros mecanismos: lisis eritrocitaria, miocarditis y afectación hepática como causas de la hidropesía y muerte. Muy excepcionalmente, la infección en el tercer trimestre supone riesgo para el feto.
La técnica más sensible para detectar DNA de B19 es la PCR y se realiza sobre diversas regiones del genoma del virus, principalmente sobre secuencias de la región de la cápside. La PCR puede realizarse sobre muestras de plasma o suero, células y tejidos, y nos proporciona un diagnóstico rápido, muy útil en aquellos casos donde no exista producción de anticuerpos, como en los inmuno deprimidos o en el feto.
Este estudio permite determinar la presencia de la mutación de Leiden en el cromosoma 1.
Esta mutación genera el reemplazo de un aminoácido en el factor V de la coagulación determinando su resistencia a la inactivación par parte de la PCA (Proteína C Activada), que constituye uno de los principales mecanismos anticoagulantes.
Esta condición esta asociada a un riesgo aumentado de trombosis venosa, estando presente en el 20% de los casos y en el 50% de los casos en que existe historia familiar. Los heterocigotos portadores multiplican el riesgo de trombosis entre 5 y 10 veces mientras que los homocigotos lo multiplican entre 50 y 100 veces.
Con este estudio podemos determinar la presencia de la mutación G20210A del gen que codifica para la protrombina (Factor II) en el cromosoma 11. Esta mutación se asocia a altos niveles plasmáticos de protrombina y constituye un factor de riesgo para la trombosis.
Esta mutación se asocia al 18% de los pacientes con historia familiar de trombosis.
Los individuos heterocigotos presentan un riesgo de 3 y 11 veces mayor de Trombosis Venosa Profunda que los individuos no mutados.
En los individuos heterocigotos, la combinación con la mutación de Leiden del factor V incrementa aún más el riesgo de trombosis y se relaciona con un comienzo más temprano del primer episodio.
Este estudio molecular puede analizar dos polimorfismos puntuales del gene que codifica la enzima Metilen-tetrahidrofolato reductasa, ubicado en el cromosoma 1. La mutación denominada C677T se traduce en el cambio de un aminoácido en la enzima, produciendo una versión termolábil que presenta menor actividad, lo que influye en los niveles séricos de homocisteína y aumenta el riesgo trombótico. Un segundo polimorfismo genético en la MTHFR denominado A1298C también disminuye la actividad de esta enzima.
Pre- FRAXA
El síndrome de X Frágil es la causa más frecuente de retardo mental hereditario. Normalmente, el gene FMR1, localizado en el cromosoma X, contiene una región con 6-40 repeticiones del codón CGG. Un gene con 61-200 repeticiones se considera una pre-mutación y uno con más de 200 repeticiones se considera una mutación completa. La expansión de dicha región a esos niveles resulta en la metilación del gene, lo que impide la expresión de la proteína FMR1 causando el Síndrome X Frágil.
En el laboratorio podemos identificar el número de repetidos CGG en el gene FMR1 en el rango de normalidad. Cuando se realiza en varones el test posee 100% de sensibilidad. En las mujeres, un resultado negativo indica que se trata de una homocigota normal (con el mismo número de repetidos en ambos alelos) o que presenta un alelo normal y un alelo X Frágil.
Las técnicas de rutina para el diagnóstico de la Toxoplasmosis se basan en la detección indirecta de la respuesta inmune del paciente frente al parásito. Sin embargo, hay algunas situaciones clínicas en las que es aconsejable la detección directa de la presencia de Toxoplasma gondii, para la confirmación del diagnóstico y la adopción de una conducta terapéutica. Este es el caso de la confirmación de una infección aguda durante un embarazo y de toxoplasmosis congénita en neonatos y niños. La PCR es, entonces, una herramienta diagnóstica importante ya que permite la detección directa del ADN del parásito, de una forma fácil, rápida y específica. En el laboratorio el estudio para la detección de la presencia de ADN de Toxoplasma gondii en líquidos biológicos se basa en la amplificación por PCR de un fragmento específico del ADN del parásito que se encuentra presente en alto número de copias en el genoma parasitario. Nuestros resultados actuales sobre sensibilidad del sistema muestran que es posible detectar hasta 1 taquizoito en 500 µl de líquido amniótico.
El citomegalovirus, o CMV, se encuentra de manera universal en todas las localizaciones geográficas y en todos los grupos socioeconómicos, infecta entre un 50% y un 85% de los adultos de los Estados Unidos. El CMV es el virus que se transmite con más frecuencia a los fetos. Esto puede causar enfermedades serias, incapacidades permanentes e incluso a la muerte.. La infección inicial por CMV, que puede provocar algunos síntomas, siempre es seguida por una infección prolongada asintomática, en la que el virus queda latente. Una alteración importante del sistema inmune, por medicación o enfermedad, puede reactivar el virus.
En el laboratorio se puede detectar la presencia de ADN en muestras clínicas, basándose en el diagnostico in Vitro del virus por amplificación de fragmentos específicos del genoma. La detección se lleva a cabo mediante la amplificación de un fragmento consenso y la identificación mediante RFLP.
La infección por rubéola de una mujer embarazada, particularmente durante las primeras 16 semanas puede provocar malformaciones congénitas graves en su hijo, retraso mental e incluso dar a luz un bebe muerto. Si la madre no tiene anticuerpos el virus se replicara en la placenta y se transmitirá a la sangre fetal, y por lo tanto a todo el feto. La rubéola ha de multiplicarse en la mayoría de los tejidos fetales.
El laboratorio puede hacer un diagnóstico prenatal, mediante la presencia de IgM específica en la sangre fetal indicaría que se ha producido una infección fetal, pero es necesario confirmar que no existe mezcla de la sangre fetal con la materna. Esta prueba tiene su máximo rendimiento sobre la semana 22 de gestación, aunque un resultado negativo no descarta la infección. También estamos capacitados en presentar otra alternativa para realizar el diagnóstico de infección fetal, es el estudio del ARN viral en líquido amniótico o sangre fetal mediante RT-PCR.
La anemia falciforme es una enfermedad hereditaria, autosómica recesiva, ya que es necesario que el individuo sea homocigoto para tener la enfermedad, que afecta a los glóbulos rojos de la sangre o hematíes. En esta enfermedad, los glóbulos rojos cambian su forma a la de una hoz cuando han liberado el oxigeno. Estos glóbulos rojos falciformes no son flexibles y forman tapones en los vasos sanguíneos pequeños, produciendo una interrupción de la circulación de la sangre que puede dañar los órganos de cualquier parte del cuerpo.
La anemia drepanocítica (anemia de células falciformes) se origina por la mutación de un solo nucleótido en el gen de globina beta humana. Esto genera en la población un polimorfismo, definido por la presencia del alelo normal o el mutado, en cada uno de los dos cromosomas 11 homólogos.
En el laboratorio se puede hacer el diagnóstico genético de esta enfermedad por PCR a través de enzimas de restricción RFLP y electroforesis.
La talasemia, también llamada anemia mediterránea y anemia de Cooley, es un trastorno hereditario que se caracteriza por la producción defectuosa de hemoglobina (pigmento de los glóbulos rojos de la sangre) que lleva a una disminución en la producción y a un aumento de la destrucción de los glóbulos rojos.
La hemoglobina contiene dos cadenas, la globina alfa y beta. Existen defectos genéticos que causan un desequilibrio en la producción de una de estas cadenas. Hay dos tipos principales de talasemia que se denominan: talasemia alfa y talasemia beta. Las personas afectadas por el primer tipo no producen suficiente cantidad de globina alfa y los afectados por el segundo, de globina beta. A su vez, cada uno de estos tipos de talasemia puede adoptar formas diferentes, con síntomas que van de leves a severos.
El diagnóstico prenatal se determina a partir de la biopsia de vellosidades coriales o de amniocentesis.